Sacri Monti de Piemonte y Lombardia

Sacri Monti de Piemonte y Lombardia

Sacri Monti de Piemonte y Lombardia

El Sacro Monte di Varese se ha convertido en Patrimonio de la Humanidad UNESCO por su historia centenaria, la naturaleza, la belleza de la expresiones artísticas y del complejo en general; por dichos motivos es el lugar más conocido de la ciudad de Varese.

El lugar donde se encuentra el Sacro Monte antes de convertirse en un lugar de culto era utilizado como fortaleza defensiva, después, según la leyenda, Sant'Ambrogio manda aquí construir en el año 400 una pequeña iglesia. El verdadero desarrollo del complejo de Sacro Monte tiene lugar en el siglo XV, cuando muchísimos peregrinos comienzan a llegar al lugar y entre ellos personajes importantes, asi, se llega gradualmente a lo que es la estructura actual con la realización de la Via Sacra en 1600 y la restructuración del Santuario en 1800 en estilo barroco. En 1984 este santuario tuvo además el honor de una visita papal por parte del Papa Giovanni Paolo II.

Merece la pena llegar hasta el Sacro Monte de Varese, se sea religioso o no, para admirar el panorama y para disfrutar de la belleza conservada en el lugar así como el burgo, muy atractivo y perfecto para pasear entre las callecitas. También la naturaleza juega su parte, ya que Santa Maria del Monte forma parte del Parque Natural de Campo dei Fiori, y desde aquí se puede acceder a números senderos inmersos en la naturaleza. Forma parte del complejo también el interesante Monastero delle Romite, erigido a finales del Quattrocento previa aprobación del Papa Sixto IV tras la solicitud de dos mujeres que solían encontrarse en el Sacro Monte a rezar.

El verdadero núcleo de Sacro Monte todavía está constituido por la Via Sacra: la cual nace en el barrio de Sant'Ambrogio y sube después unos dos kilómetros hasta el Santuario, pasando por 14 capillas unidas por este recorrido peatonal. En el interior de la capilla se encuentran representaciones de algún episodio de la Biblia, además, cada capilla invita a una particular reflexión que prepara la llegada al santuario en la cima.

También forma parte del complejo el interesante Monasterio de Romite, construido a finales del siglo XV por encargo del Papa Sisto IV, quien había recibido una petición de dos mujeres que solían juntarse en el Sacro Monte para rezar. Merece una visita el Museo Baroffio y el del Santuario: ambos gozan de una espléndida ubicación y narran la historia y el arte del lugar en ocho salas restauradas recientemente que albergan obras de arte de la Lombardía, antiguos cuadros flamencos y holandeses y obras del Novecento pertenecientes a artistas italianos e internacionales. 



En la orilla occidental del Lago di Como, domina en el pueblo subyacente el Sacro Monte di Ossuccio, que pertenece a la lista de los Patrimonios de la Humanidad de la UNESCO. No se sabe quienes fueron los fundadores del complejo, pero probablemente la iniciativa fuera de los Francescani y de las familias nobles del lugar que hicieron comenzar los trabajos de construcción en 1635 donde ya surgía el más antiguo Santuario della Madonna del Soccorso.

Durante la visita al Sacro Monte se sigue el recorrido de devoción de catorce capillas dedicadas a los Misterios del Rosario que llevan hasta el santuario al final de un largo sendero de más o menos un kilómetro. Las capillas barrocas están unidas por una calle de guijarros y acogen en su interior estatuas de yeso y terracota y frescos que representan las escenas de la vida de Jesús y de Maria recordadas en los Misterios.

El lugar en el que el complejo del Sacro Monte di Ossuccio está inmerso invita ciertamente a la reflexión y a la espiritualidad, o simplemente a la intimidad con uno mismo. La vista del Lago de Como, los campos de olivos al lado de la carretera que conduce al santuario, pero sobre todo la paz que da el ambiente natural del lugar, es lo que hace única y perfecta la experiencia de Sacro Monte.

Una leyenda además está ligada a este lugar: se cuenta que una pastorcilla sordomuda encontró en una cueva una estatua de la Virgen gracias a la cual, recuperó milagrosamente el habla, los habitantes por tanto quisieron llevar la estatua a la ciudad, pero volvió a su lugar y así hizo cada vez que lo intentaron. Los habitantes de Ossuccio decidieron entonces erigir en aquel lugar un santuario en el cual la estatua todavía hoy se conserva.

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